Da más por saco que un hijo tonto. No me ha pedido una Play (aún...) pero las tareas diarias son cansinas, muy cansinas. Yo era una bruja respetable, y ahora me paso los días plantando y recogiendo nabos, limpiando caca de dragón y matando monos. Suerte que aún me queda algo de tiempo para churruscar orcos...
Aquí, la tierna criatura:
El bicho me come bien, y ahora está un pelín más grande:
Creo que aún peso demasiado para él, lo noto algo... torcido:
Creo que mañana, al fin, habré acabado de criarlo. Ahora solo me falta hacerme amiga de los pescadores, los Lotos, los Shadopan... y plantar miles de nabos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario