domingo, 1 de abril de 2012

1 lobo, 2 lobos, 3 lobos...

Un señor amigo de los Huargen me pidió que probara su poción rara con uno de los que pululaba por una granja cercana. La cosa es que, para que no me sacara los ojos en el intento, tenía que darle un par de galletos y cuando se quedara lo suficientemente lelo, darle el jarabe. Pero me topé con un problema: mi poder inmenso... (increíble pero cierto).

Lobo1
Le tiro mi bolazo más cutre. Fallece en el acto.

Lobo2
Mientras decido qué hacer, el lobo me pega. Zepham se cabrea, le escupe un bolazo de fuego. Fallece en acto.

Lobo3
Castigo a Zepham. Viene el lobo y le meto mi maldición más cutre. Aguanta el primer golpe, el segundo lo mata.

Unos cuantos lobos después, me doy cuenta de que con la magia no voy bien. Tiro mi bastón al suelo , aprieto los puños y espero al siguiente lobo con los dientes apretados. Al aparecer el lobo, se desencadena una batalla  épica:

Atención al arsenal de cadáveres de lobo...

Media hora después, y con el lobo a punto de caer... me llamaron para ir a una mazmorra y me tuve que ir. Pero después volví y lo conseguí con otro (después de otra media hora).

Lémpicka, la bruja que se siente poderosa matando alimañas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario